Disciplina TREC

 

 

 

En inglés, la palabra “trec” significa “excursión” y en árabe “camino”, pero el verdadero origen de las siglas T.R.E.C. lo encontramos en la definición de la disciplina: “Técnicas de Rutas Ecuestres de Competición”; resumiéndolo mucho podríamos definirlo como el Turismo Ecuestre llevado a la competición.

Esta disciplina deportiva, tal como la conocemos hoy día, nació al final de los años 80 en Francia de la mano de un grupo de apasionados al turismo ecuestre, deseosos de medir sus caballos y sus competencias ecuestres. En realidad encuentra sus orígenes en los Estados Unidos, con el “CTR”: “Competitive Trail Ride” o excursión a caballo de competición. Fue a partir de esta disciplina de donde también surgió, con algunas modificaciones, el raid que hoy día conocemos.

El primer campeonato de TREC se realizó en Francia en 1985, desde entonces se ha difundido por todo el mundo, llegando a España, donde en Doñana, se realizó el Campeonato del Mundo del año 2002, quedando Campeón, debido a su gran experiencia en la disciplina, el equipo Francés.

En nuestro país, aunque todavía no se conoce demasiado, el número de practicantes va en continuo aumento.
Es un deporte divertido, que se practica en plena naturaleza, necesitando para alcanzar el éxito, una fuerte complicidad entre jinete y caballo y una buena dosis de técnica y preparación.

Podríamos definirlo como una mezcla de paseo a caballo, con una carrera de orientación, aderezado con una buena dosis de doma y un toque de cross.

Siendo el TREC una disciplina completa y muy diversificada, el participante adquiere progresivamente amplios conocimientos. Perfeccionará diferentes técnicas como el herraje, los primeros auxilios, la guarnicionería, la orientación, con el fin de poder actuar con técnica y método. A partir de entonces no será más un “simple” aficionado sino un verdadero “hombre o mujer de caballos”.

Una competición de TREC consta de 4 pruebas diferentes:

  • Una Prueba de Orientación y Regularidad (POR), con un recorrido que puede variar, según el nivel del concurso, entre 12 y 50 Km. El concursante parte en esta prueba con 240 puntos. Este recorrido debe ser lo suficientemente largo como para poder juzgar el estado de forma del caballo, y la capacidad de orientación del jinete que, ayudado de mapa y brújula deberá resolver las dificultades topográficas que se le presenten. La prueba se corre sólo o por parejas, lo que es mucho más divertido para comenzar en la disciplina. El juego consiste en trasladar un itinerario sobre un mapa, respetando escrupulosamente el trazado, para posteriormente seguir ese itinerario con nuestro caballo. No se trata de una carrera, ya que se imponen velocidades medias durante las diferentes fases del recorrido, estando éstas adaptadas al terreno, manteniéndose entre 6 y 12 Km/h., pudiendo incluso ser inferiores si el itinerario discurre por tramos montañosos.

    Durante el itinerario, el jinete se encuentra con controles, cuya posición no conoce de antemano. Su papel consiste en verificar que se llega por el camino correcto (el trazado sobre el plano) y anotar la hora de paso por el control. Es el momento de recobrar el aliento, antes de reemprender el periplo, a una nueva velocidad impuesta en el control. En estos puestos puede estar esperándonos un control veterinario, que determinará si nuestro caballo está en condiciones de seguir compitiendo. También nos revisarán el estado del herraje del caballo, de manera que si existe algún problema, en este sentido, el jinete deberá resolverlo en el momento.

    Por la tarde, los organizadores utilizando el carnet de ruta de cada participante, calcularán las penalidades: minutos de adelanto o retraso en relación a la velocidad impuesta, control no encontrado, llegada por camino equivocado, etc. Cada error rebaja el capital de 240 puntos que se tiene en la salida.

    No hay que creer que esta prueba está reservada a los genios de la orientación, al contrario, si eres del tipo de persona que se pierde a dos pasos de casa, y los mapas te producen alergia, esta es la mejor de las terapias. La orientación se aprende sobre el terreno, muy pronto sabrás descubrir las trampas del trazado, evaluar las distancias y localizar los detalles característicos del terreno.
  • La segunda de las pruebas es la denominada Prueba en Terreno Variado (PTV), que consiste en valorar la calidad de la doma de los caballos utilizados para las marchas (confianza, fortaleza, manejo, equilibrio y seguridad) así como la corrección en las ayudas del jinete y su experiencia en el campo traviesa. En esta prueba se juzga el conjunto jinete-caballo. 

    Una PTV consta de 16 dificultades naturales o artificiales, inspiradas en las peripecias de una ruta por el campo. Cada una es puntuada sobre 10 por un juez, según unos criterios bien definidos: eficacia, estilo, seguridad y calma. El juez penalizará cuando el jinete se comporte con brutalidad con su caballo, o cuando a su criterio el franqueo de la dificultad haya sido peligroso

    Las diferentes dificultades se pueden agrupar en 5 familias:

    1.- Educación de base: montar por la derecha o por la izquierda, inmovilidad del caballo en libertad, etc...

    2.- Franqueo a la mano: subir o bajar fuertes pendientes, bancales ascendentes y descendentes, ....

    3.- Doma y precisión: abrir y cerrar una puerta montado, manejabilidad en forma de S, slalom, recular derecho entre 2 barras, montículo, .....

    4.- Confianza: Vado, puente, subir y bajar de un van, ..

    5.- Habilidad y franqueza: Ramas bajas, fuertes pendientes, foso, tronco, contra-bajo y contra-alto, seto, .....

    Realizar una PTV es la ocasión para el jinete y su caballo de adquirir la experiencia y las técnicas que le facilitarán la vida en el exterior.
  • La tercera prueba de un TREC es la Prueba de Aires (PAR), en la que se realiza un cronometraje al paso y al galope sobre un corredor de 150 mt. y unos 2mt. de ancho. Un buen caballo de paseo o marcha debe ser capaz de galopar tranquilamente, sin confundir el campo con un hipódromo y caminar al paso de una forma eficaz, sin retrotarse, con un paso amplio y cadenciado, la prueba de aires, verifica estas aptitudes. Ayudados por el cronómetro los jueces puntuarán la prueba, observando que el caballo no haga ni un solo tranco de trote, en cuyo caso la puntuación será cero, también resultará eliminado si en algún momento se sale fuera del corredor delimitado. Si galopa regularmente sin salirse del corredor, podrá obtener entre 0 y 30 puntos según el tiempo realizado ( a mayor tiempo más puntuación). Cuando termina el galope el caballo deberá recorrer el mismo camino en sentido inverso, pero esta vez al paso, intentando hacerlo en el menor tiempo posible, obtendrá también una puntuación de 0 a 30 puntos. Por tanto el máximo de puntuación en la PAR será de 60 puntos. 
    La primera vez que lo intentemos con nuestro caballo, quizás los resultados no serán muy convincentes, pero con un poco de trabajo en casa, conseguiremos mejorar notablemente los tiempos de nuestro compañero. Una educación que convierte después los paseos por el campo en mucho más agradables.
  • Antes del comienzo de la POR se lleva a cabo la PRESENTACION de la pareja jinete y caballo, en la que se valora el buen estado general del caballo, el atuendo del jinete, así como la adecuación del equipo y el material para la equitación exterior, revisando el material obligatorio para realizar el recorrido (botiquín de primeros auxilios, material de herraje, etc,...). También los jueces van a asegurarse que el equipo básico del caballo (montura y embocadura) serán los mismos durante las tres pruebas. No se exige ninguna vestimenta ni equipo oficial, pero si se exige que sea correcta y adaptada a la equitación exterior. En España el uso de casco es obligatorio en las tres pruebas, dependiendo esta obligación de la reglamentación de cada país.

Con la suma de puntos obtenidos en todas las pruebas se obtiene la clasificación general del concurso.

En las campeonatos territoriales, nacionales e internacionales, las pruebas se desarrollan a lo largo de 2 días (fin de semana), habitualmente suele hacerse la Presentación y la POR el Sábado, dejando para el Domingo la PTV y la PAR. En los concursos de iniciación y sociales, se suele realizar una versión corta, en las que las pruebas se concentran en una sola jornada. Estos TREC de un solo día se desarrollan según tres versiones:

  • POR y PAR
  • PTV y PAR
  • POR, PTV y PAR, en esta versión “concentrada” el itinerario del POR, es entonces más corto, pudiéndose también incluir las pruebas de la PTV dentro del POR.

LA SEGURIDAD ANTE TODO

En el TREC se cuida por encima de todo la seguridad del jinete y caballo. En la prueba de POR se permite llevar un teléfono móvil, aunque éste se precinte antes de la salida para que no pueda ser utilizado salvo en caso de verdadera necesidad.

Durante el desarrollo de las diferentes pruebas se realizan inspecciones veterinarias para comprobar el buen estado físico del caballo, pudiendo ser retirado de la competición si el veterinario lo juzga conveniente.

EL JINETE

El jinete de TREC es, sobre todo, un jinete de exterior. Son importantes buenos conocimientos de técnicas de turismo ecuestre y de orientación. 

La edad mínima es de 16 años, aunque jinetes más jóvenes pueden concursar en pareja con un adulto, de esa forma se reduce el riesgo de perderse y se va cogiendo experiencia, además de dar la posibilidad de compartir experiencias inolvidables.

Todo jinete que disfrute con la equitación en exterior puede participar, no existe límite de edad.

El jinete de TREC deberá conocer a su compañero con el fin de poder fijar los límites y determinar el sentido de su trabajo común. La relación con el caballo se basará en el respeto, los cuidados atentos, la observación, a veces la autoridad, pero sobre todo el cariño y la complicidad.

Es necesario fijarse un objetivo realista que sea apropiado al caballo y determinado por sus capacidades, sus deseos y sus posibilidades.

EL CABALLO

Para practicar TREC y ganar en competición, no es necesario una determinada raza, está abierto a todo tipo de caballos y ponis, con o sin papeles, la única condición para concursar es que estén vacunados y convenientemente identificados.

Deberá tener al menos 5 años, pero también podremos participar, seguramente con más garantías de éxito, con un veterano que tenga muchos Km. bajo sus cascos.

Calma, polivalencia, una buena condición física y sobre todo una excelente relación con su jinete serán las características que deberemos buscar a la hora de preparar nuestro caballo para TREC. 

Existen muchos caballos de raid y de paseo que serían estupendos caballos de TREC, y que sin cambiar de disciplina, se verían beneficiados con su participación en concursos de TREC. El trabajo de preparación exigido por el TREC es indispensable para conseguir un buen caballo de raid, bien equilibrado y capaz de hacer frente a cualquier situación imprevista. De igual forma, un trabajo de resistencia es necesario a todos los caballos de TREC o de paseo, con el fin de poder cubrir sin perjuicio las distancias exigidas.

En efecto demasiados caballos de “paseo” les falta fondo, y demasiados caballos de raid necesitan de una mínima base de doma y de confianza en su jinete. Estas lagunas causan antes o después, disgustos más o menos importantes al jinete y, lo que es más grave, a sus monturas. Las bases de doma indispensables en TREC contribuyen a la seguridad de la pareja durante la ruta.

QUIÉN PUEDE PRACTICAR TREC

Es una disciplina muy interesante para tantos clubs y establecimeientos hípicos en los cuales los clientes, siendo aficionados a los paseos de fin de semana, necesitan de una motivación añadida. Para estos clubs el TREC puede ser la disciplina ideal, ya que combina la pasión por la naturaleza junto a la motivación extra que aporta la competición.
Otra de sus ventajas es que el entrenamiento de jinete y caballo se pueden realizar durante la excursión del fin de semana, por lo que incluso la preparación para el concurso no está exenta de diversión para jinete y caballo. 

También puede ser utilizado por el jinete de otras disciplinas, como salto o doma, para sacar de la rutina y del tedio a su caballo. Alternar, algún fin de semana, con un concurso de TREC, hará que, el caballo de otras disciplinas, mantenga su motivación por el trabajo diario y se encuentre en plena forma física. 

De igual forma el jinete de exterior, de paseo o de raid, encontrará en el TREC una motivación para el entrenamiento especifico de su compañero de aventuras. Esto beneficiará al caballo y sobre todo a la relación del jinete con su montura.
Debido a la juventud de esta disciplina, el TREC está en plena evolución. Completamente desconocido hasta hace poco tiempo, cada día se organizan más pruebas para todo tipo de jinetes y caballos.

Ya existen clubs y asociaciones que proponen formación para el jinete y caballo en la disciplina, siendo ésta la forma ideal de aprender y concursar, pero que no se inquieten los jinetes aislados, el TREC se aprende sobre el terreno, como decía un experto jinete de TREC, se aprende “TREQUEANDO”. 

Un TREC es un fin de semana de aventura para los apasionados por la naturaleza y el caballo, que tengan un pequeño gusto por la competición.

Las pruebas son organizadas en un espíritu de acogida cordial, pedagógica y simpática.

Muchas de las pruebas que se desarrollan en nuestro país van destinadas a que jinetes y caballos nobeles vayan tomando contacto con la disciplina. 

Si te seduce la complicidad con tu caballo, el contacto con la naturaleza, la convivencia y la diversión el TREC es tu disciplina.

 

Por Constantino Sánchez Martínez
Publicado en la revista Ecuestre (2005)